El Ministerio de Sanidad tiene la intención de reformar el real decreto que regula la venta de productos sanitarios de autodiagnóstico al público. Pretende exentar a la ciudadanía de la obligación de contar con una receta médica para obtener una prueba de antígenos.

Los tramites necesarios para la reforma de la ley de venta al público de productos sanitarios de autodiagnóstico se han puesto en marcha. El Ministerio de Sanidad tiene intención de actualizar el real decreto para que las farmacias puedan vender tests de antígenos y de detección de anticuerpos del COVID-19 sin necesidad de prescripción médica.

Esta noticia se ha hecho visible con la publicación del pasado viernes 30 de abril de la consulta pública del real decreto destinado a modificar el reglamento anteriormente nombrado. A esta consulta pública, la ciudadanía tiene derecho de enviar aportaciones hasta el próximo 13 de mayo. Con esto, el Ministerio de Sanidad pretende eliminar la obligación de contra con autorización médica para adquirir los productos de autodiagnóstico del coronavirus, ya demás, descartar la imposibilidad de realizar publicidad.

La norma, en caso de ser aprobada por el Congreso, podría ser una realidad a mediados de mayo. Este proceso legislativo, parece estar guiado por la vía marcada desde el mes de febrero por la Comunidad de Madrid, algo que ha influido en muchas autonomías.

Madrid abre el camino 

La apuesta de la comunidad de Madrid, a través de la aprobación de la orden 36/2021 el pasado 19 de enero, para establecer las farmacias como lugares para realizar las pruebas rápidas de antígenos, chocaron con la posición contraria por parte de Sanidad a esta propuesta.

La iniciativa llevada a cabo por el ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, contraria a la estrategia del Gobierno de España, no ha funcionado como se esperaba. Se estima que el numero de farmacias destinadas a la venta de estos productos se acercan al medio millar, con poco más de 4000 pruebas de antígenos vendidas hasta mediados del mes de abril.

Sin embargo, estas cifras podrían aumentarse en el caso de que la norma se extendiera por toda España. Es por que, el Ministerio de Sanidad considera hoy en día la medida, anteriormente rechaza, como una reforma con un impacto sanitario positivo. Además, subraya que la realización de estas pruebas de diagnóstico “sin la intervención de un profesional sanitario reducirá la presión asistencial de los centros y permitirá la identificación rápida de sospechas de casos positivos”.

Una reforma necesaria

Según Sanidad, la crisis sanitaria es la justificación de esta nueva reforma: “hace necesario aumentar la capacidad diagnóstica del Sistema Nacional de Salud, con objeto de identificar de forma rápida sospechas de casos positivos de SARS-CoV-2, para tomar las medidas adecuadas y así controlar eficazmente la progresión de la pandemia y al mismo tiempo atender a los afectados y ayudar a su recuperación”. También resaltan “que la exigencia de prescripción para la venta al público de estos productos constituiría una importante barrera para su uso, es conveniente incluirlos entre los productos de autodiagnóstico exceptuados de la necesidad de prescripción para su adquisición en farmacias”.

test-covid

A partir de esta reforma, la prueba de antígenos se uniría a los tests de embarazo, los productos de análisis de la glucemia y para la detección del VIH. Estas pruebas de diagnóstico son actualmente las únicas que no exigen receta médica, así como establece el Real Decreto 1662/2000, de 29 de septiembre.

A cerca de las pruebas rápidas de antígenos, el ministerio ha destacado que se ha considerado una herramienta de diagnóstico útil para conseguir el objetivo de ampliar la capacidad diagnóstica de los países”. Además, ha reforzado esta postura, destacando que los test de antígenos son un factor clave para la detección de los contagios, y por lo tanto, para el control de la pandemia.

Es por eso por lo que, el número de países que se suman a utilizar esta herramienta como estrategia es mayor, obviando los debates de su utilidad. “A las incógnitas sobre su fiabilidad en las personas infectadas asintomáticas se suma que su potencial utilidad epidemiológica depende de múltiples factores que van más allá de su eficacia individual para detectar a los casos infectados” subrayó Esther Samper, licenciada en Medicina y redactora de artículos sobre medicina en medios de comunicación como elDiario.es, El País, Hipertextual, etc.